Al final de todo comí, mil calorías en todo el día, pero lo hice, planeaba no pasar de algo al desayuno y el almuerzo (con J. el almuerzo no lo puedo evadir). Pero he comido a morir, un poco por la frustración de saber que por menos que coma nada voy a lograr y en cambio está ahí la micro cintura de S. pero claro ella es del otro lado del charco.
Yo no tengo solución, es mi genética. Me gustan mis costillas y mis hombros pero mis caderas siempre siguen siendo enormes. Maldita sangre latina.
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2 comentarios:
Eso mismo estaba pensando yo hoy: malditas caderas, maldita latinidad u.u
¡Gracias por tu comentario! Yo también uso el método de huir de la comida, siempre siempre. Vamos, ¡que paso por la cocina corriendo para no ver el resto de cosas que hay! Y hoy me di un capricho y me salió caro -.-' Ya os contaré por el blog (ahí, creando intriga).
Te sigo y te leeré cuando actualices. ¡Un abrazo!
lo mismo digo, FUCKING GENÉTICA LATINA.
♥
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