Mi abuelo se murió, ¿ahí había quedado verdad?
Bueno pues mi padre esta enfermo, la próstata y esas cosas, necesita una operación de urgencia, y pasa apenas en mi chivísima país se hace una huelga de anestesiólogos, esto ha hecho que en mi casa gastemos miles en exámenes, doctores especialistas y que por unos días no haya para mi nutricionista.
Y creí que lo estaba haciendo bien, 5 comidas al día, comer hasta sentirme satisfecha, pero parece que me siento satisfecha con el menor bocado, empiezo a sospechar que algo realmente malo (¿bueno?) tiene mi metabolismo, si como porquerías (pollo, papas fritas, repostería) lo subo al momento, al día siguiente como sano pero abundante y bajo el doble de lo que subí. Supongo que eso es lo que todos desean, pero yo no dejo de desilusionar a J. y eso me pone mal. Ayer una compañera de la U, M. quien pesa lo mismo que yo y mide acaso unos 4cm menos (Es anoréxica como podrán suponer) se refirió a mí como "las bailarinas tienen que ser la mitad de flacas que yo, como (mi nombre), así puro huesito y piel" o sea estoy flaca, desgraciadamente muy flaca, cuando dentro de los parámetros de una anoréxica sos flaca, ESTÁS flaca. Y yo obvio, me veo "normal".
Han llevado a mi padre al hospital, después de 72 horas de que no saliera de su cuarto y no hiciera más que dormir -y que la maquinita de la presión arterial no le marcara nada- lo primero que he hecho es quitarme la ropa, buscar la báscula escondida y pesarme y mi peso, como está arriba es 41,400 kg. Peso real, totalmente desnuda.
Me siento triste por ello, a la vez orgullosa, estoy en fin de semestre en la U y con mi padre así siento que NECESITO ese control.
Me "comí" un flan, o sea, saborear y botar, saborear y botar...
Yo...no sé, nada.
domingo, 20 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
Me voy a recuperar, esta vez sí.
La situación: mi abuelo de murió, a los 100 años sí, estaba totalmente sano y decidió un día de muertos irse a morir, tuve que volver a la casa,apresurada, en shock ante la noticia inesperada.
Hoy fue el funeral, y sucedió algo que creí que no pasaría nunca, vi a mi padre llorar como un miño, mandar al cuerno su educación machista y llorar, demostrar que es un ser humano. Y entendí. Sabía que era un ser humano, no ese demonio al que tanto temo y odio, lo sabía pero hasta hoy lo entendí.
¿Cómo dejé que un ser humano, como todos, determine mi vida, me traume no me deje gozar de la vida?
Comprendí que no es cosa de mi familia o de mi educación, la anorexia es MIA, MI CULPA, yo LA PROLONGO y LA ALIMENTO (irónico no) por cada día que dejo a mis miedos correr.
Mi hermana además, sugirió llevarme a la nutricionista, al inicio quisé huir decirle que sí y dejar que pasaran los días. Pero no, voy a ir y acatar cada instrucion que me den. Pesaré 50 kilos o poco más y voy a ser feliz.
Generalmente cuando decidía sanar, en el fondo planeaba bajar "un par de kilos" luego de subir pero hoy por alguna razón ya no me interesa. Por hoy y de hoy en adelante, la perfección es mi felicidad, disfrutar de las pequeñas cosas, de pe(n)sar sanamente y entender que eso está bien.
Regresaré al blog cuando esté unos pasos más cerca de la felicidad.
Adios 41,3 kg.
Las quiero.
Hoy fue el funeral, y sucedió algo que creí que no pasaría nunca, vi a mi padre llorar como un miño, mandar al cuerno su educación machista y llorar, demostrar que es un ser humano. Y entendí. Sabía que era un ser humano, no ese demonio al que tanto temo y odio, lo sabía pero hasta hoy lo entendí.
¿Cómo dejé que un ser humano, como todos, determine mi vida, me traume no me deje gozar de la vida?
Comprendí que no es cosa de mi familia o de mi educación, la anorexia es MIA, MI CULPA, yo LA PROLONGO y LA ALIMENTO (irónico no) por cada día que dejo a mis miedos correr.
Mi hermana además, sugirió llevarme a la nutricionista, al inicio quisé huir decirle que sí y dejar que pasaran los días. Pero no, voy a ir y acatar cada instrucion que me den. Pesaré 50 kilos o poco más y voy a ser feliz.
Generalmente cuando decidía sanar, en el fondo planeaba bajar "un par de kilos" luego de subir pero hoy por alguna razón ya no me interesa. Por hoy y de hoy en adelante, la perfección es mi felicidad, disfrutar de las pequeñas cosas, de pe(n)sar sanamente y entender que eso está bien.
Regresaré al blog cuando esté unos pasos más cerca de la felicidad.
Adios 41,3 kg.
Las quiero.
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